La inspección previa al envío es el último filtro antes de que las mesitas salgan de fábrica. Si se detecta un problema en destino, la reparación cuesta más, el reclamo tarda más y el comprador pierde margen. Por eso el control debe cubrir tanto el mueble como el embalaje.
Comparar con la muestra aprobada
El inspector debe tener fotos y especificación de la muestra dorada. Revise medidas, color, brillo, material, posición de tiradores, alineación de cajones y estabilidad. Una diferencia pequeña puede ser aceptable si está dentro de tolerancia; una diferencia no documentada debe registrarse.

Revisar acabado y estructura
Busque arañazos, golpes, polvo en pintura, cantos abiertos, esquinas dañadas, olor fuerte, patas flojas, cuerpo fuera de escuadra y paneles desalineados. Abra y cierre cajones varias veces. En modelos con estante o puerta, revise holguras y fijaciones.
Probar funciones inteligentes
Si la mesita incluye LED, USB, carga inalámbrica, altavoz, cerradura o caja segura, haga pruebas de función en una muestra representativa. Confirme voltaje, adaptador, cable, manual y accesorios. No basta con verificar una unidad si el pedido es grande.

Inspeccionar embalaje y etiquetas
Revise cartón, protección interna, orientación, marca de cartón, código de barras, manual, bolsa de herrajes y conteo de accesorios. El embalaje debe corresponder al canal de distribución. Para comercio electrónico o minorista, una caja débil puede invalidar un producto correcto.
Resultado de la inspección
El informe debe indicar defectos críticos, mayores y menores, con fotos claras. Antes de autorizar el envío, confirme si la fábrica debe reparar, reemplazar o reembalar. Una inspección útil deja evidencia que sirve también para pedidos repetidos.